LA RINCONADA

Autor:  Magdalena Correa Larraín

Año: 2011

Lugar: La Rinconada, Perú

Link: www.magdalenacorrea.com

 

NO TODO LO QUE BRILLA ES ORO

A 5 400 metros de altura, La Rinconada, en los Andes peruanos, es considerado el pueblo más alto del mundo. Esto advierte que la atmósfera es pesadamente transparente, que la luz se asemeja a un sol en caja de aluminio y que la vida allí es pura respiración. Las majestuosas vistas pueden ser asociadas a lo que Dios podría haber creado, solo que los dioses andinos lo hicieron antes. La Rinconada, en un rincón, brilla; y la aproximación de Magdalena Correa es precisamente a través del espejismo vibrante del metal bajo el sol, sobre la roca, en medio de la nada, en un pueblo crecido para deslumbrar en contradicciones.



El trabajo fotográfico realizado allá arriba por Correa podría entenderse como un proyecto de creación artística que debate sobre economía global, marginación, periferia o ilegalidad; sobre la triste belleza del territorio latinoamericano, y también sobre la hazaña del cansancio de existir más allá de las propias posibilidades. Sin embargo, aquí nos encontramos ante una realidad emergida del espejismo y de la ilusión de un lugar que altera la percepción del acontecimiento humano sin tregua y lleno de artificios.



De esta forma el trabajo de Correa se desarrolla en el entendimiento documental de la relación conflictiva entre imagen y realidad observada en los discursos actuales.



Establecer la connotación documental del conjunto de estas fotografías es posible en cuanto se fijen los parámetros de lo representado: un mundo-territorio que ciega y solo permite su reconstrucción en base a fragmentos que, como mosaico, proyecta la mirada hacia lo supuesto-imaginario del metal que brilla –en la historia del Perú– y hacia los reflejos y destellos que se han fijado tanto en la autora como en los espectadores.



Las imágenes procedentes de grabaciones en video aparecen como una suerte de “imperfección”, la misma imperfección de los brillos que deslumbran y se mueven al ritmo de las constelaciones engañosas. No vemos el pueblo, pero lo imaginamos; no vemos el interior de las casas, pero lo imaginamos; no vemos la escuela, pero la imaginamos…; no vemos la verdad, pero la imaginamos porque ésta brilla iluminada. 
La interacción de video y fotografía, en primer lugar, obedece a los modos de la artista. En segundo lugar, cumple con la voluntad de contraponer los brillos difusos del video a las fotografías hiperdefinidas de la atmósfera lúcida y permeable, que permiten establecer las coordenadas fijando el brillo como aquello residual del acontecimiento. 

La insistencia documental del conjunto de estas imágenes se resuelve en cómo podemos verlas para que la verosimilitud no se pierda ante una virtud mecánica, que permita la aparición de una suerte de verdad.


Carla Möller Zunino

Docente e investigadora en fotografía / Santiago, Chile